El primer corto´i Delanaada Producciones




Hoy comenzamos una nueva etapa con este espacio. Tal vez hoy también termine, pero mientras dure, queridos amigos, tenemos que estar agradecidos.

Ya que mucha gente se queja que no entiende un huevo, lo hacemos más explícito y le mostramos la banana. La misma está inspirada en muuuchas personajes que andan dando vuelta por ahí.

Agradecemos a:

Nico Granada por las lecciones y por prestar la cámara.

Edu García por el taller de títeres.

Felipón Muñoz por las cátedras de edición.

Para contrataciones de labanana. Dejar comentarios. Gracias.


La última carta

Bueno, queridos familiares y amigos: hoy me despido de ustedes para siempre. Por favor; nada de lágrimas, ni menos gritos de dolor.

La verdad que esta vida me cuesta mucho. No sé más que hacer con la pérdida de agua en el baño, ni con el pasto que apenas se corta, vuelve a crecer. Para mí, haber quemado el pan el otro día fue una pesadilla, y hasta ahora no me explico cómo!

Ya no puedo más levantarme por las mañanas y tener que cepillarme los dientes, el papel higiénico me irrita y no me gusta oler mi propia mierda al terminar.

Me molesta el sonido de la ducha sobre mi cabeza. Odio tener que secarme bien para que no me ataquen los hongos. Vestir y peinarme, son para mí las cosas más aburridas que existen. No sé para qué continuar. En el más allá seguro que despertaré y tendré ya todo puesto. No hará falta ni ajustarme la sandalia.

Tal vez existirá entre nosotros, una vez que nos encontremos en el cielo, una comunicación más rápida. Por que cuando trato de conectarme a Internet, mi corazón se desgarra con cada segundo que pasa sin poder ver la página.

He tomado esta decisión luego de esperar ansiosamente al servicio de recolección de basura. Jamás apareció el camión ese.Esa fue la gota desbordante. Una vez más, las bolsas quedarán fuera y los animales esparcirán mis porquerías por la vereda. Todos los vecinos serán testigos del delivery de ayer, de la marca de desodorante que uso, y lo peor de todo; del anatómico roto que tuve que tirar.

No puedo más. Disculpen. Tengo miedo, pero peor es seguir soportando esto.

Encima, esta mañana vi como Zunnie Castiñeira con una camisa roja y tartamudeando, decía que quería ser presidenta. Ya no hay futuro. Me quiero ir nomás ya.

Gracias mamá por darme la vida y por enseñarme a abrir la puerta para ir a jugar.

Gracias papá por “olvidarte” de largar afuera y largarte apenas te enteraste de mí.

Mis 50 años se los dedico a ustedes.

Con mucho amor;

Ferchu.

¿Y después?

Se podría decir que este espacio se fue a la puta. ¡Pero no! Está todavía. No pasa naada... peroo puedo decir que es nomás esa su onda. Al llamarse "delanaada" se puede esperar cualquier cosa.

Creo que pronto volvemos, no sé. Tuvimos una fuerte discusión desde que la gente empezó a decir que no se entiende naada. Ella me dice: Careta!!... ¿¿¿Y qué gua´u te importa lo que dice la gente?? Y yo digo: y bueno... ¿y porqué no escribo nomás en un ñembo diario personal y ya está?. Y ella me vuelve a decir: Sos una careta, no importa lo que digas.

Por eso estamos así.

Se dice que después de la tormenta viene la calma. Aquí siempre hubo calma. Fue solo "una fuerte discusión". Ahora tendría que venir la ¡¡¡¡¡TORMENTA!!!!!:

SOY UNA CARETA, Y SÍ QUE TE IMPORTA LO QUE YO DIGA: SI YO NO DIGO, VOS NO EXISTíS, AUNQUE SEAS NAADA. Y SI LA GENTE NO ENTIENDE, ES POR TU CULPA. NO PEGA LUEGO NI AHÍ TU LOGO. NI MENOS TU FONDO. ENCIMA TENÉS SOLO 16 SEGUIDORES. Y SI QUERÉS SEGUIR DIVAGANDOTE, DIVAGATE SOLA. YO YA NO ESCRIBO; AHORA ME DEDICO A LA CONTABILIDAD. Y PEGA MUCHO MAS QUE VOS. Y NO TE MATO PORQ GRAN PARTE DE LO QUE SOS; SOY.

Ahora si. Caaaaaaaaaalma. Tiempo mudo. Miradas. Lágrimas. Abrazo. Reconciliación.

Ya! Ahora si.

Bienvenidos a delanaada una vez más después de no sé cuanto. Tal vez volvamos a desaparecer. Pero no sé, es bueno que te acuerdes de nuestra existencia de vez en cuando.

Ahh y para no volver solo con este mambo negro, que como viste tuvo un final feliz: te dejamos con un breve cuento, producto de este amor que renació. Más delanaada que nunca.

"La buena hora que tuvo que haber escrito García Márquez"

Tic-Tac. Tic-Tac. El reloj Leopoldo no puede parar de sonar. Lo único que quiere es detenerse. Necesita ese momento de silencio para pensar en cuantas horas pasaron desde su primer segundo, y para reflexionar profundamente en todos los minutos que ya fueron. Algunos de sus números ya están torcidos y eso le preocupa más. Pensó en retrasarse, así alguien se da cuenta que algo no está bien. Pero está convencido que eso es una bajeza. Y también es lo único que el puede hacer aparte de seguir avanzando. El día que se le acabe la pila podrá parar. Pero sabe que las suyas son de larga duración. Solo le queda esperar. Tic-Tac. Tic-Tac. Tic-Tac. Tic-T.

Leopoldo cayó. El clavo no aguantó y dejó un agujero en la pared.

Leopoldo paró y nadie sabe si podrá reflexionar como quería; si volverá, o se reencarnará.

Tititireando con el morochón, borombombón




El es Mario, y este es su primer ensayo coreográfico. A pesar de no tener todavía manos, no se aguantó más y se puso a bailar. Este personaje nació hace unos meses, un día que delanaada, mis queridos amigos Eduardo García y Cristian Marthi (de la CIa. Binacional Jaguá Pirú) cayeron por casa para dejarme una interesante técnica de construcción de títeres. Luego de seguir bien las instrucciones, sin querer, a este hombre le fueron creciendo los músculos y de a poco, con el sol se le fue oscureciendo la piel. Cuando tomó ya toda su forma, le dejé mucho tiempo en el modular, sin ni siquiera darle una identidad. Hasta que un día le saqué de paseo y una persona muy inteligente le bautizó con su actual nombre. Volvió a casa y de nuevo ocupó el mismo lugar en el mueble. Cada vez que pasaba cerca, parecía que me miraba y me decía: ¿Che y después? ¿Para eso pio me hiciste, para estar acá cómo un boludo?

El domingo ya fue muy densa su mirada… entoces creí que lo mejor era agarrarle un rato para ver que pasaba. Por ahora, el tipo sólo sabe moverse y de a poco está aprendiendo a hablar… Si logra rápido, le regalo las manos y tal vez ustedes puedan ver alguna que otra entrega del moreno más sexy de mi hogar.

¿Por qué siempre tiene q haber un título?

¿Por qué no siempre se puede pintar por la pared? ¿Por qué da tanto gusto romper las reglas? ¿Por qué lo que tarda tanto en alzar la foto?


Todos los fines de semana

Voy a faltar de vez en cuando.

Cambia el mundo por un minuto de placer.

Otro, cambia un viernes de adivinanzas por mil y una noche de sueños.

Vamos a la parada a tomar un micro, pensó… sin imaginarse que terminaría subiéndose al auto del más existencialista de la noche.

Entre crisis y copas, le invitó a bajarse nuevamente.

Otra parada para tomar otro micro, para encontrar otro auto, de otro conflictivo, con otros: rumbo a otra fiesta.

Otra fiesta.

Otro person: Vamos a otro lugar... acá no pasa nada. Hay nio otras chicas por ahí.

En otro lugar.

Otro person: No pega tampoco acá… Vamos a aplicarle nomás ya la otra opción. Prefiero pagar por una loca antes que estar bailando con ustedes. ¡Qué puta!

La opción.

Otro: ¡Otra!
Otro person: ¡Otra!
Otro: ¿Rubia no hay?... Mmmm... A ver, date un poco la vuelta. ¿Y tu boca? Vamo a ver un poco. ¡Ndi!
Otro person: ¿Otra rubia?
Otro: ¿Y aquella morena?
Otro person: ¿Otra?
Otro: ¿No hay más?¡Ndi!
Otro person: Vamos nomás a otro lugar.

La Otra preferida apareció como un premio consuelo en el 8vo. bulín. Los problemas existenciales, por esa noche, estaban resueltos. Ahora sólo tenían que volver a casa, no les quedaba Otra.

La cabeza de otro calló desmayada sobre la almohada, y pudo levantarse luego de 12hs; sólo para escuchar como sonaba de fondo Bittersweet de Galactic. Otra canción, para otra noche sin destino y sorpresas.

Otra vez quedó dormido. Y al despertar el domingo muy temprano, salió y vio que en la canchita de la vuelta; se cagaban a patadas para ver quién era el denso más ridículo de la manzana. Además de la polvareda roja, se sentía un aroma extraño, que él sabía lo que era.

Pero otra vez será. Otro fin de semana tranquilo tendrá que llegar... y se volvió a meter en un kilombo, esta vez con un palo de escoba. Demasiado ya quería ganar el título de la densidad.